martes, 26 de junio de 2018

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Nos quieren vender el secreto de la juventud eterna, sin entender que eso le arrebataría su belleza. La belleza de lo efímero.

Efímero como el momento exacto en que el sol se pone. Un segundo antes era de día y un segundo después será de noche.

El momento cero.

Los primeros segundos posteriores a una sorpresa. Los primeros anteriores al primer beso. Una estrella fugaz. Una sonrisa espontánea. Las mariposas en el estómago ante dos palabras que se oyen por primera vez. El acorde preciso que te hace vibrar el corazón, dejando en ti una sensación que permanece aunque la canción continúe con otras notas distintas. El roce casual de dos pieles desconocidas. Una lágrima de emoción contenida, justo antes de caer. El rostro de la persona amada, que no es el mismo que ayer, ni será el mismo mañana. La propia existencia, improbable, finita, apenas una gotita en el mar.

Lo realmente hermoso de lo efímero es que la huella de su belleza, por el contrario, perdura en el infinito.