jueves, 3 de diciembre de 2015

4.

No quiero morirme sin haberme perdido alguna vez en plena naturaleza con tan sólo un lápiz y una hoja de papel. Y dejar que todo lo que hay dentro de mi mente y mi corazón brote como en cascada y lo inunde todo. Y que las propias palabras sean las protagonistas de cada historia que me atreva a contar.

3.

Es como cuando al sol se le olvidó quién era, y se vio a sí mismo reflejado en los océanos como una enorme, torpe y peligrosa bola de destructivo fuego. Y no recordaba el calor y la luz que desprendía. La vida que podía dar.

2.

¿No te resulta curioso cómo hay veces que puedes estar lleno de sentimientos y de palabras nunca dichas, pero ni un sonido asoma por tu garganta?

¿No es irritante sentir que rebosan, que no te caben en el cuerpo, que tienes demasiado que decir y, sin embargo, no eres capaz de expresarlo?

¿No te ahoga nunca la sensación de estar callando mundos enteros que, de ser liberados, cambiarían todo?

¿No te desespera la ironía de que tu única salida y vía de escape, sea dejar entrar en ti la música?