sábado, 15 de septiembre de 2018

9.

Es curioso el mundo de los sueños.

Cuando despiertas, te ves forzado a asumir en cuestión de segundos que lo que acabas de vivir es mentira. No ha sucedido. No altera el curso de tu realidad.

Pero no sólo lo que acabas de ver es falso. También lo que has sentido. Si en el sueño estabas enfadado, al despertar te das cuenta de que no tienes derecho a seguir estándolo, porque la fuente de tu ira no ha existido en realidad. Si estabas contento, el motivo de tu felicidad también se ha desvanecido. Todos los sentimientos y emociones que experimentas en sueños, y que a menudo siguen agitando tu corazón cuando despiertas (especialmente en despertares bruscos), se basan en hechos irreales, por lo que carecen de sentido; y sin embargo, a veces no es fácil deshacerse de ellos.

Pero lo que más curioso me resulta, es lo parecida que puede llegar a ser la realidad al mundo de los sueños.

8.

No sé qué duele más.

Pensar que siempre fue mentira,

O que ya dejó de ser verdad.