Pequeñas piezas de una mente piscis.
Pero no cualquiera.
jueves, 3 de diciembre de 2015
3.
Es como cuando al sol se le olvidó quién era, y se vio a sí mismo reflejado en los océanos como una enorme, torpe y peligrosa bola de destructivo fuego. Y no recordaba el calor y la luz que desprendía. La vida que podía dar.
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